Más allá de ser reconocido como el maestro del suspenso, fue un artista que exprimió hasta el punto máximo el lenguaje cinematográfico. Entendió que, el cine, ante todo, debía entretener y, desde ese punto de partida trazó una filmografía exquisita, la más influyente de la historia del séptimo arte. Sí, es Alfred Hitchcock, el hombre que hizo todo antes que todos.

Nació en 1899 en Londres. Como en ningún otro realizador este dato es más que relevante: Hitchcock fue un hombre del siglo XIX que brilló en el XX, que creció con el nacimiento del cine y su consolidación como espectáculo popular por encima de todas las demás disciplinas. 

Fue un amante del teatro desde adolescente y se vinculó con la fructífera escena londinense. Su acercamiento al cine se dio por lógica decantación y logró explotar lo que ya conocía de la actividad teatral con el incipiente arte cinematográfico.

Alfred Hitchcock inicia su carrera en el cine mudo. Por eso no es casual que su destreza narrativa se vislumbre en el poder de la imágen: para el realizador siempre fue importante contar lo justo y eliminar, de ser posible, la redundancia de las palabras. No es necesario volver a explicar lo que se muestra en el plano, es redundante. Por eso su expansión del lenguaje audiovisual probando nuevas técnicas, innovando en todo momento, para lograr el efecto deseado. 

Nos podemos trasladar al año 1927 y a un joven Alfred Hitchcock que todavía no tenía 30 años. Ya había realizado varios trabajos en colaboración con otros directores y, más allá del estreno de algunos productos que llevaron su nombre, fue The Lodger el que es considerado su primer film oficial. Una vuelta de tuerca a la historia de Jack El Destripador, a la niebla y el ambiente gótico de Londres. 

Una de las escenas más memorables es cuando utilizó un cielo raso transparente para mostrar una imagen subjetiva de unos pasos en el departamento de arriba de dónde se narra la acción.

Considerada una obra maestra del suspenso en el marco de la historia del cine mudo, puede verse completa y restaurada aquí debajo.

Uno de los errores en los que más fuertemente se suele incurrir al hablar del cine de Alfred Hitchcock es vincularlo con el terror. O delimitarlo al concepto de “maestro del suspenso”. Hitch (como se le suele decir en la jerga amistosa de los cinéfilos) se valió del entretenimiento de sus historias para ahondar en los más profundos conflictos humanos, para desarrollar una dimensión compleja de sus personajes. 

En esta entrevista que concedió a AFI (American Film Institute) desarrolla el concepto de suspense en contraposición al de mystery para ilustrar el valor de su relato y el uso del género.

Es conocido el placer de Hitchcock por hacer pequeñas apariciones en sus películas. Estas participaciones se denominan cameos y funcionaron siempre como una marca narrativa, un detalle del autor más famoso del planeta. El director superó en popularidad a cualquier otro realizador y se paseó por infinidad de programas televisivos hablando de cine, de Hollywood, de política, de los actores y actrices. Fue un personaje en sí mismo que utilizó su humor y finísima ironía para estos reportajes y para armar sus apariciones.

Pero, siempre hay un pero, para estas pequeñas “actuaciones”, el realizador más importante del mundo tenía una regla de oro: no debían ser más tarde de los primeros 30 minutos del film. ¿por qué? Porque, según Hitch, el espectador ya sabía de su artilugio y esperaba con ansias descubrirlo en pantalla y esto no podía suceder durante toda la película porque se distrae de la acción principal. 

Aquí pueden ver todas sus apariciones con las películas en cuestión y el año de su estreno:

Nuestras cinco películas favoritas 

Como es habitual, la mejor manera de conocer a un director es a través de su obra. Toda la filmografía de Hitchcock es exquisita, pero, te dejamos nuestro top five para ver y volver a ver, para quienes quieran iniciarse, y también, para los fanáticos. 

El criterio que usamos para elegir cada una de las películas es el detalle, el recurso del lenguaje que la distingue y que la ha posicionado como influyente en el resto de la historia del cine. También les dejamos las coordenadas de dónde verla. 

Intriga Internacional (North by Northwest, 1959) 

Todo el cine de acción moderno se deriva de esta película. De entrada, trabaja uno de los temas favoritos de Hitchcock: un hombre común viviendo una situación extraordinaria. Cray Grant (que habitualmente funciona como su alter ego) se ve envuelto en una conspiración entre gobierno y espías por un problema de identidad equivocada. 

La película tiene un elemento clave para el mecanismo de funcionamiento del relato: el McGuffin ¿Qué es? Absolutamente nada. O, mejor dicho: una excusa argumental para hacer avanzar la acción. En este caso es un microfilm oculto en una estatuilla. Un microfilm con poderosa información pero de la que nada se sabe en toda la película pero que oficia como motor para que los protagonistas se lo disputen como presa. 

En esta producción, Hitch revolucionó la puesta en escena modificando el concepto de “trampa” desde lo visual. El protagonista debe ir a un encuentro hacia la mitad del film. Un encuentro en el que le espera la muerte. En lugar de llevarlo a un lugar oscuro y cerrado, Hitchcock decide llevarlo a un campo abierto a plena luz del día. Y surge, así, una de las escenas más emblemáticas del cine: Cary Grant corriendo mientras un biplano trata de asesinarlo desde el aire.

Disponible en HBOMax.

Psicosis (Psycho, 1960) 

Probablemente su película más reconocible, no necesariamente la más conocida. Sí cuenta con la famosa escena del asesinato en la bañera, dónde el personaje de Marion Crane (Janet Leigh) es masacrada por la madre de Norman Bates (Anthony Perkins). 

La escena es una de las más analizadas y estudiadas en la historia del cine y cuenta con 52 cortes en 3 minutos sobre los 78 planos para desarrollarla. Llevó 7 días de rodaje de los treinta que implicó toda la película.  De hecho hay un excelente documental acerca de ese momento que se denomina, precisamente, 78/52. 

También tiene una de las vueltas de tuerca, una de las sorpresas más importantes de la historia del cine en el final. Y la banda sonora más reconocible de la mano de su colaborador habitual, el maestro Bernard Herrmann. 

Disponible en HBOMax.

Vertigo (1958) 

Junto a Intriga Internacional y Psicosis, forma parte del gran tríptico de Hitchcock. Tres obras maestras consecutivas. Para muchos, Vértigo es la mejor película de la historia del cine. Y probablemente sea así. Una historia profunda que parte del policial para contar la obsesión enfermiza de un hombre con una mujer que ha muerto.

Más allá de la cantidad de recurso utilizados desde la puesta en escena, los filtros de luces, el vestuario, todo, todo en función narrativa, Hitchcock crea un recurso con el uso de la cámara para transmitir la sensación de vértigo desde la perspectiva  de un personaje. El recurso implica realizar un zoom in con la cámara mientras se aleja la misma del objetivo con un travelling hacia atrás. Esto genera una distorsión visual que refiere al vértigo que se siente al estar observando algo desde un punto alto. 

Disponible en HBOMax.

La Ventana Indiscreta (Rear Window, 1954) 

La película hitchcockiana por antonomasia. Otra vez James Stewart como protagonista para contar la historia de un hombre que pasa sus días de recuperación de una lesión, sentado en su ventana observando a sus vecinos con un teleobjetivo. Así descubre un asesinato. 

La puesta en escena perfecta, el aprovechamiento supremo de los tiempos y espacios. Este film también tiene un interesante time lapse que recupera toda la puesta en escena desde la perspectiva del protagonista en solo tres minutos. 

Disponible en Google Play Películas y YouTube (para alquiler).

La Soga (Rope, 1948)

Fue la primera película de suspenso rodada en color. Basada en una obra de teatro, Hithcock decidió transmitir esa sensación a la audiencia (el estar mirando teatro) a partir del uso del plano secuencia. Rodó toda la película en planos sin cortes. Como el film dura 90 minutos y los rollos de la cámara permitían rodar de un tirón solo 10 minutos, para cada cambio de rollo, debió planificar la acción en escena para que la cámara utilice la espalda de un personaje y así lograr una transición imperceptible con un fundido a negro. En este video pueden verse las transiciones y cortes imperceptibles en el film. 

Disponible en HBOMax.