Guillermo “Grillo” Aránguiz logró revertir los pronósticos desde bebé: cuando nació le dijeron a su madre que viviría unos pocos meses. Sin embargo, hoy tiene 33 años, ha superado cada uno de los desafíos que le ha presentado la vida y hoy marca un hito: es el primer instructor de zumba en silla de ruedas de América Latina. Con un propósito claro, el de ser deportista, y con la convicción de que nada limitaría su sueño, Grillo no se rinde y logra, con perseverancia, romper barreras y superar obstáculos día a día. “Hay que darle y perseguir ese sueño”, repite  a sus casi 20 mil seguidores de Instagram. El chileno comparte su historia y sus logros e inspira a miles a nunca bajar los brazos.

Como explica la socióloga Brené Brown, los risers se caracterizan por no tener sólo una meta sino un claro propósito en la vida. De todas las edades, etnias y géneros, están dispuestos a expresarse tal cual son y utilizan nuevas herramientas para navegar sus propios caminos e impactar al resto de la humanidad. Por eso, desde Motorola seguimos de cerca la historia de Grillo, un bailarín e instructor de zumba que incentiva al mundo con su ejemplo. Y al encontrar a este verdadero riser quisimos compartir en hellomoto su recorrido, como venimos haciendo con otras experiencias de vida de personas que con perseverancia alcanzaron sus propósitos  y cumplieron sus sueños.

Sus primeros años

Guillermo nació en Santiago de Chile de forma prematura. Fue diagnosticado con mielomeningocele, una malformación congénita también conocida como espina bífida, y en ese entonces los médicos dijeron que no podría caminar y que no tenían certeza de que pudiera vivir más de seis meses. Sin embargo, el niño no solo pasó el medio de año de vida sino que es protagonista de una historia emocionante. Fue a los 12 años cuando descubrió su pasión por los deportes. En 2002, mientras estaba internado haciendo rehabilitación, vio la Teletón, el evento benéfico televisivo chileno para personas con discapacidad, y se interesó en el equipo de básquet en silla de ruedas. «Los veía jugar todos los sábados y decía ‘cuando yo salga de acá quiero ir a jugar con ellos'», contaba en ese entonces  a medios chilenos. Y sumaba: “Mi mayor motivación fue que a mí me gustaba mirar cómo hacían deporte y después yo quise experimentarlo también, cosa que se transformó en rehabilitación, recreación y ahora mi pasión”.

Cómo comenzó su popularidad

Grillo y su pasión por los deportes lo llevaron de aquella aproximación al básquet a querer experimentar en el tenis y hasta a ser parte de la selección chilena de atletismo. Más tarde, siguió probando diferentes deportes hasta que se dio cuenta de que nada lo llenaba como la danza. El camino lo llevó a descubrir la zumba y se encontró con su verdadera vocación. No solo podía mostrar a los demás lo que había aprendido, sino que además descubrió que podía enseñarle a otros lo que él hacía de igual a igual. En 2006, junto al conocido instructor Rodrigo Díaz, Aránguiz se sumergió en el mundo de la ciclodanza. En 2010, gracias a su talento, se unió a la gira nacional de Teletón como un integrante más de la compañía Teatro Phi, la agrupación artística que une a jóvenes de la fundación con muchachos que no padecen discapacidad. Y fue ahí cuando su historia comenzó a hacerse conocida.

La zumba, su pasión

La ciclodanza se convirtió en su carrera y hoy no solo es popular sino que vive de eso. Tras obtener buenos resultados en concursos, con esfuerzo y perseverancia, el chileno alcanzó otra proyección: se certificó como instructor e hizo una gira de tres meses por Estados Unidos y México. La misma, a la que llamó “No Limits”, surgió cuando fue parte de un concurso en el que había que hacer una coreografía para un video de la cantante Mara. Grillo, quien estudia comunicación audiovisual, elaboró un material que en un mes superó el millón y medio de reproducciones, ganó el concurso y su coreografía fue parte del video oficial de la artista. Si bien es el primer instructor de zumba en silla de ruedas de Latinoamérica, su meta no pasa solo por romper límites y conseguir un lugar a pesar de los obstáculos, sino de incentivar a los demás a través de su baile. Hoy realiza charlas motivacionales en universidades y lugares de trabajo y tiene un programa de televisión independiente -«En mi lugar»- en el que entrevista a diferentes famosos que son invitados a sentarse en una silla de ruedas. 

Grillo es un auténtico riser, es una persona que logró superar cada obstáculo y alcanzar sus metas. La zumba es su pasión y nada lo detuvo hasta convertirse en lo que es hoy. Es por eso que desde Motorola queremos compartir su historia. Además, próximamente, el chileno dará tutoriales grabados con uno de nuestros smartphones donde contará cómo fue su camino: cuáles son los pasos más complicados, esos que necesita una persona en silla de ruedas para sobrellevar la vida diaria.

¿Te consideras un riser o conoces a alguien que lo sea y quieres contar su historia? En Motorola queremos que nos cuentes tu proyecto y compartas fotos o videos a través de este formulario. Estaremos seleccionando algunas historias para publicarlas en hellomoto.

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